Málaga. Churriana. Cortijo de la Cruz

Impreso el 16 de agosto de 2022 Impresión

Centro de Churriana del Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera, Calle Portales del Popo, Churriana, Málaga, Málaga-Costa del Sol, Málaga, Andalucía, 29140, España

RICARDO FELIPE LARIOS Y TASHARA (1832-1892) Y EL CORTIJO DE LA CRUZ DE CHURRIANA, MÁLAGA

José Miguel Morales Folguera

Ricardo Felipe Larios y Tashara. Datos biográficos

Era hijo de Pablo Eustaquio Larios y Herreros de Tejada, el cual fue bautizado en Laguna de Cameros, Logroño, en 1793. Pablo Eustaquio se casó en la iglesia de Santa María Coronada de Gibraltar con Jerónima Tashara y Chely en el año 1818. Era hermano de Martín Larios, primer Marqués de Larios. La hermana de Ricardo, Amalia(1825), se casó con el primer Marqués de Guadiaro, y su otra hermana Aurelia (1837) se matrimonió con Manuel Domingo Larios y Larios, segundo Marqués de Larios, por lo que Ricardo era su primo y cuñado, en cuya casa de la Alameda de Málaga vivió hasta su muerte. Ricardo era Comendador de la Orden de Carlos III y Caballero Dirijero de Tejada.

Ricardo falleció en la población de Gibraltar en 1892, el año que establece su testamento a la edad de sesenta años (Fernández Barrios, 2010: 65). Sin embargo, la finca del Cortijo de la Cruz no fue heredada por su sobrino, Jose Aurelio Larios, marqués de Larios, hasta el año 1912.

Los datos más numerosos y fiables de Ricardo provienen del testamento, que firma el 2 de agosto de 1892 en la Línea de la Concepción ante el notario de la ciudad de San Roque. El testamento nos da idea de la riqueza de uno de los componentes más importantes de la familia Larios a finales del siglo XIX.

Ricardo Larios y Tashara se declara soltero, comerciante, con sesenta años, hijo legítimo de Pablo Larios y Herreros, natural de Laguna de Cameros, y de Jerónima Tashara y Chely, natural de Gibraltar, ambos difuntos. Afirma que es natural de Gibraltar y vecino de la ciudad de Málaga 1.

Se define como católico, apostólico romano, que cree en todos los misterios, artículos de fe y sacramentos de la Iglesia y toma por su especial abogada a la Inmaculada, Reina de los Ángeles, al patriarca san José, etc.

No establece la forma y el lugar de enterramiento, que deja al criterio de los albaceas. No obstante, parece que se deduce su preferencia por el Asilo de las Hermanitas de los Pobres de Málaga, en cuya capilla su hermano Martín Larios construyó una cripta familiar 2

Dispone que su entierro se haga de la manera mas sencilla, sin honras fúnebres, y que solo cesen los trabajos el día de su muerte en la Fábrica de la Industria Malagueña y en la de corchos de La Línea.

Nombra como albaceas a su primo y sobrino Carlos Larios y Martínez, Marqués de Guadiaro, y a Manuel Domingo Larios y Larios, marqués de Larios.

Lega la cantidad de ciento veinte y cinco mil pesetas al Asilo de las Hermanitas de los Pobres, al Asilo de San Bartolomé o a cualquier otro asilo de Málaga, en función de sus necesidades a juicio de los albaceas.

Lega la cantidad de veinticinco mil pesetas a su amigo Laureno Castillo y Pasaelagua, así como la finca denominada Rute en el término de Málaga, situada en la margen del río Guadalmedina.

Lega a su primo Ricardo Larios y Segura una casa situada en el Campamento próximo a Gibraltar. Esta Casita de Campo se hallaba en San Martín del Tesorillo. Fue construida como residencia de verano y de ocio en 1882.

Testa la cantidad de cinco mil pesetas para la adquisición de una alhaja a cada una de sus siguientes familiares: a su prima política Matilde Huelin y Huelin, esposa de Carlos Larios Segura; a su sobrina Emilia Crooke y Larios, marquesa de Castrillo; y a su hermana política Leocadia Sánchez de Piña, esposa de su difunto hermano Pablo Larios y Tashara.

Deja a sus sobrinos Pablo, Leopoldo, Augusto, Ernesto y Carlos Larios y Sánchez, las fincas adquiridas por Tomás Heredia en las Chapas de Marbella, que llaman Coto de los Dolores, Linaones y Gamonales.

Lega a sus sobrinos antedichos sus acciones de la Sociedad Industrial y Agrícola de Guadiaro.

Transfiere a sus sobrinos Fernando, Horacio, Amalia, Lucila, Ricardo y Arturo Scholt y Larios, hijos de Fernando Scholt, difunto, y de Carolina Larios y Tashara un millón quinientas mil pesetas, que recibirán en metálico, en otros valores o en fincas de la testamentaría.

Lega a su sobrinos Pablo, Leopoldo, Augusto, Ernesto y Carlos Larios y Sánchez el negocio de elaboración de los corchos establecido en la villa de la Línea de la Concepción, contratos de arrendamientos y compras de corcho de varias fincas, entre ellas uno con los condes de Estrada y Ofalia, relativo a la finca nombrada Estados de Castellar, así como la construcción de patios, fábricas y adquisición e instalación de maquinarias, y la cantidad de dos millones quinientas mil pesetas para facilitar la explotación de los corchos.

Cede a sus sobrinos Pablo, Leopoldo, Augusto, Ernesto y Carlos Larios y Sánchez la parte que le corresponda, cuando fallezca su hermano incapacitado Arturo Larios y Tashara.

Establece que se haga inventario de todos sus bienes en la Casa de Negocios de Gibraltar a partir del inventario de 1886 hasta su fallecimiento y se repartan a partes iguales entre sus sobrinos los hijos de su difunto hermano Pablo Larios y Tashara: Pablo, Leopoldo, Augusto, Ernesto y Carlos.

Lega el resto de sus bienes por partes iguales a sus dieciséis sobrinos.

Ricardo Larios y Tashara era el Gerente de la Casa Larios Hermanos de Gibraltar (Regueira, 1997: 265-280). Tenía un contrato de arrendamiento de corcho con Luis Jesús Fernández de Córdoba y Salabert, duque de Medinaceli, pero como era menor de edad y huérfano de padre, estaba bajo la tutela de su madre, Casilda de Salabert y Arteaga, condesa de Ofalia, casada en segundas nupcias con el conde Estrada. Esta finca era la Almoraima, el latifundio más grande de España y el mayor alcornocal español con una producción estimada en 600.000 quintales castellanos (276.00 qm.). El proyecto de explotación incluía la construcción de una fábrica de tapones y otros derivados del corcho (planchas de corcho y serrín), construida en 1889. Tras el contrato Pablo Larios Sánchez adquirió una parcela para ubicar allí la fábrica Industria Corchera en la Línea de la Concepción. Entre 1897 y 1899 el alcornocal de Castellar, donde se hallaba la Almoraima, tenía una extensión de 11.999 hectáreas. El contrato de extracción del corcho quedó fijado en diez años, el periodo que se tarda en la extracción de todo el corcho. La fábrica de corcho estaba ubicada en el espigón de San Felipe, lindante con la playa de Poniente, en terrenos de los Larios. Tenía 23.504 m2 construidos, donde trabajaban mil personas. Fabricaba 100 millones de tapones al año y utilizaba dos máquinas de vapor movidas con carbón mineral traído de Inglaterra, que alimentaba tres dinamos, que daban electricidad a 300 bombillas y 16 bujías. En 1894 sufrió un incendio, que dejó la fábrica en ruinas. El seguro se encargó de su reconstrucción. Fue cerrada en 1908 (Jiménez Blanco, 2005: 49-88).

La extracción de corcho se realizaba, además de en la Almoraima, en otras fincas privadas de Jimena de la Frontera, Los Barrios, la Serranía de Ronda, Alcalá de los Gazules, Tarifa y Jerez.

Ricardo, aunque vivía en la casa de Málaga de su hermana Aurelia y de su esposo, el segundo marqués de Larios, tenía dos fincas de recreo. La que era conocida como la Casa de Campo, que se hallaba en el término de San Martín del Tesorillo, que fue utilizada desde que fue construida en 1882 hasta su adquisición por Juan March en 1930. Contaba con una vivienda con aspecto de cortijo andaluz, aunque con ciertos aires victorianos, un jardín botánico con unos diez mil metros cuadrados, un huerto de naranjos y limones, animales sueltos por el jardín, y una pista de tenis. La finca fue escogida para la celebración de fiestas de los aristócratas con casas en la zona, como los Medinaceli, o de comerciantes gibraltareños y miembros de la nobleza británica, así como punto de partida para partidas de caza. La Casita de Campo formaba parte del SIAG, Sociedad Industrial y Agrícola de Guadiaro, fundada en 1887, que llegó a poseer en la comarca del Campo de Gibraltar uno de los latifundios más grandes de Europa con mas de 17.000 hectáreas.

El Cortijo de la Cruz de Churriana

La otra finca de recreo, que poseía Ricardo Larios era la del Cortijo de la Cruz, ubicada en la población malagueña de Churriana, donde por la abundancia de agua y la riqueza de los terrenos se fueron asentando desde el siglo XVI aristócratas, comerciantes y diversas órdenes religiosas malagueñas, costumbre que se ha seguido manteniendo hasta el siglo XX, cuando llegaron a esta localidad los escritores Gerald Brenan, Julio y Pío Caro Baroja, y en el verano de 1959 estuvo en la finca de La Cónsula el premio nobel Ernest Hemingway. Esta finca no aparece citada en su testamento, por lo que se consideraba como una propiedad de menor importancia. Cuando fue vendida en 1925 ocupaba una superficie de treinta y siete hectáreas setenta y cuatro áreas y dos centiáreas (sesenta y dos fanegas), y su precio quedó establecido en noventa mil pesetas.

Los datos que conocemos de esta finca, construida a finales del siglo XIX, provienen de la Escritura de Compraventa, firmada en 1925, entre el vendedor José Aurelio Larios y Larios, Marqués de Larios, y los compradores, el Ayuntamiento y la Diputación de Málaga. Tras la venta, en 1929 se crea la Estación de Agricultura Meridional del Ministerio de Agricultura bajo la dirección del ingeniero agrónomo Antonio de la Huerta.

En la década de los 50 la plantilla se traslada a Málaga, la finca es abandonada, y desaparece el jardín con todos sus elementos decorativos, entre ellos la valiosa colección de bustos de terracota, comparables por su calidad a los que adornan la galería superior del palacio de la Aduana de Málaga. Algunos de estos bustos son propiedad hoy día de una familia de Churriana. Una foto expuesta en la casa Gerald Brenan de Churriana parece recoger una visita que hizo Gerald Brenan con su amigo Ralph Partridge al Cortijo de la Cruz 3. La Escritura de Compraventa recoge una excelente y completa descripción de la finca 4.

El 30 de junio de 1925 se firma la venta del Cortijo de la Cruz ante el notario Juan Barroso Ledesma entre Francisco Crooke Heredia y Francisco Ruiz Reyes, en nombre de José Aurelio Larios y Larios, marqués de Larios, senador del Reino, residente en el número 22 del Paseo de la Castellana de Madrid y Juan Luis Peralta Bundsen, presidente de la Diputación de Málaga, y Eduardo Heredia Guerrero, teniente de alcalde de la ciudad de Málaga y alcalde accidental.

La finca era un predio rústico, llamado antes Cortijo de la Cruz y en ese momento de la Concepción, sito en el término de Churriana, hoy anexado al de Málaga, en el partido de la Vega, lindero al norte con los cortijos de Cotrina y de la Renta, al este con el de San Isidro y el camino antiguo de esta ciudad a Churriana, al sur con dicho camino y la línea del ferrocarril de Málaga a Coín, de la Compañía Suburbanos de Málaga, y al oeste con la misma línea, antes con el camino de Churriana a Puente del Rey. Estaba divida en dos parcelas por la línea del ferrocarril, en parte de secano y en parte de regadío.

Las tierras de regadío se fertilizaban con agua de a pie de dicho predio y con las provenientes de los nacimientos del Rey y de las Doncellas. Tenía olivos, cipreses, árboles frutales de varias clases, jardín, estaba empedrada, pozo noria, un estanque de mampostería con una capacidad de ciento sesenta y ocho metros y veinte y nueve decímetros cúbicos, y una casa señalada con el número dieciséis del respectivo cuartel rural, compuesta de planta baja y piso principal, con corral cercado de mampostería, pajar, tinado, cochera, cocina, cuadra, criaderas y otras dependencias, ocupando todo una superficie de mil cuatrocientos setenta y cinco metros cuadrados.

Según testimonios orales de algunos trabajadores antiguos del IFAPA la vivienda y el jardín se hallaban en la zona oriental de la finca en terrenos que hoy pertenecen al aeropuerto de Málaga, por lo que tanto la vivienda como el jardín fueron destruidos 5. Correspondía al sector de la finca que el marqués de Larios quería donar para su transformación en un reformatorio para niños. Lindaba con el también desaparecido cortijo de San Isidro, que ocupaba terrenos del aeropuerto. Algunas fotos antiguas nos muestran una vivienda con aspecto de cortijo, con un patio rectangular, un pozo noria y dos estanques en el centro (Fig. 1). Al patio se accedía por una puerta ubicada en uno de los lados menores de la tapia, tras la que se veía el gran estanque de mampostería de 168,29 dm3. En el otro lado se hallaba la vivienda, compuesta por una planta baja con ventanales rectangulares y portada en el centro adornada con columnas a los lados y modillón en la clave del arco, motivo que se repite en los restantes vanos; piso principal con balcones de reja, destacando el balcón central, que daba servicio a tres grandes puertas adornadas con alfices y modillones; y un ático ubicado sobre el espacio central de la crujía. Las cubiertas eran de ladrillo en doble vertiente (Fig. 2).

Delante de la vivienda debía hallarse el jardín, del que solo poseemos la fotografía de la visita, que realizaron en los años cincuenta del siglo pasado Gerald Brenan y Ralph Partridge, cuando la finca se hallaba ya en estado de abandono y antes de que el aeropuerto ocupara estos terrenos. En la foto aparecen los dos amigos entre dos bustos de terracota erigidos sobre sendos pilares de obra. Delante se ve una plazoleta con la taza de ladrillo de una fuente o estanque circular y detrás un denso arbolado, tras el que parece apreciarse una construcción. También se ven macetas y algunos muretes bajos de separación de las parcelas del jardín. El arbolado desaparecido podría estar relacionado con el del jardín botánico de la Casa de Campo de San Martín del Tesorillo, también propiedad de Ricardo Larios (Fig. 3).

La finca fue heredada el 17 de febrero de 1912 por el tercer marqués de Larios de su tío Ricardo Larios y Tashara, formando parte de su herencia. Sobre parte de la casa, María de la Concepción Monsalve, marquesa de Camponuevo, tenía cierto derecho, que había ya prescrito.

El propósito del Marqués de Larios era ceder esta propiedad de forma gratuita al Estado para que en ella se estableciera una granja agrícola, segregando antes la casa y sus dependencias y con ella una porción de terreno de nueve hectáreas, noventa y siete áreas y unas sesenta centiáreas, tomada del lado oriental, destinadas a un reformatorio para niños. Este dato es importante, porque documenta la ubicación de la vivienda principal, que coincide con los testimonios orales aquí aportados. No obstante, la Diputación y el Ayuntamiento de Málaga habían recabado del marqués la compra total de la finca. Por consiguiente, se acordó la venta del Cortijo de la Concepción en dos mitades indivisas a la Diputación y al Ayuntamiento de Málaga, con su casa y sus aprovechamientos de agua y de otra clase.

El precio quedó establecido en noventa mil pesetas, que serían satisfechas al término de tres años a contar del día siguiente, en doce partidas de siete mil quinientas pesetas, pagaderas por trimestres naturales vencidos con un interés del seis por ciento de las partes pagaderas. El pago habría de hacerse en el domicilio del marqués en la ciudad de Málaga, bien mediante entrega efectiva o bien por compensaciones sobre los arbitrios municipales de la Casa Larios, que comprendía a José Aurelio Larios y Larios, Enrique Crooke Larios, la Azucarera Larios, la Industria Malagueña y la Herencia de Carlos Larios. La finca tenía en ese momento una renta líquida total de tres mil seiscientas y tres pesetas, sesenta y tres céntimos.

Bustos de terracota

Uno de los elementos decorativos mas importantes del jardín de Churriana eran unos bustos de terracota, que al menos se conservaban en los años cincuenta del siglo pasado, como se observa en la imagen de la visita que hicieron Gerald y Ralph Partridge. En la fotografía, conservada en la casa de G. Brenan, se puede observar que el jardín estaba ya abandonado. Por esos años los bustos fueron sustraídos, y cuatro de ellos se encuentran en posesión de una familia de Churriana relacionada con el mantenimiento del Cortijo de la Cruz. Son cuatro esculturas de gran calidad, de las que se desconoce su autoría y procedencia.

La decoración de los edificios y de los jardines con esculturas de terracota se remonta al siglo XVI, cuando estas obras se adquirían en talleres italianos. A partir de la creación de las academias de Bellas Artes son numerosos los escultores españoles, que realizaban este tipo de obras. Uno de los ejemplos más importante es la decoración de la fachada de la Real Casa del Labrador de Aranjuez a comienzos del siglo XIX (Urríes, 2009: 63, 70, 72). La presencia en Málaga de este tipo de obras está relacionada con las visitas de Isabel II y Alfonso XII.

La venida a Málaga de la reina Isabel II se enmarca en un viaje emprendido por la monarca por Andalucía y Murcia tras la Revolución de 1861 (Franquelo, 1862: VIII-XXXIX). La reina llegó a Málaga la tarde del 16 de octubre, permaneciendo hasta el día 19, cuando embarcó camino de Almería. A lo largo del recorrido oficial se levantaron arcos de triunfo, se construyeron edificios efímeros en algunos lugares privilegiados de la ciudad, como el puerto, se adornaron edificios y espacios importantes, como la Aduana, la catedral, la Plaza de la Merced, entonces denominada Plaza de Riego, la plaza del Ferrocarril y la Alameda. También fue importante el edificio de hierro y cristal, construido al comienzo del Paseo de Reding por la Sociedad Económica de Amigos del País con la finalidad de organizar una exposición artística, industrial y agrícola.

Uno de los espacios más importantes fue el de la Alameda, donde desde finales del siglo XVIII se habían ido ubicando los palacetes de la burguesía industrial y comercial malagueña. Como se puede apreciar en la estampa correspondiente de la relación, el paseo arbolado se enriqueció con varias fuentes, diversos adornos y farolas iluminadas con gas, y algo de lo que no se habla en la relación, pero que se puede contemplar en la estampa, una larga serie de bustos clásicos de terracota colocados sobre pilastras (Fig. 4). Desconocemos el origen de estos bustos y su historia posterior, ya que, en ninguna de las numerosas imágenes históricas de la Alameda, estos bustos vuelven a aparecer. Hemos de esperar a la visita a Málaga del rey Alfonso XII en 1877 (Jerez, 1877: 35-36), para que volvamos a encontrarnos con estos bustos.

El monarca Alfonso XII se hospedó en el edificio de la Aduana, para lo que se llevaron a cabo algunas obras en el interior: una nueva escalera fronteriza y simétrica a la antigua, convertida en escalera principal, a la que se denominó de respeto o de ceremonia, y el remate de la galería del patio se coronó “con bustos gigantescos de los más célebres personages de la historia antigua”. No sabemos si estos veinte bustos de terracota, que hoy se conservan en el edificio de la Aduana, convertido en Museo de Málaga, eran los mismos que se colocaron en los laterales de la Alameda dieciséis años antes con motivo de la visita de la reina Isabel II (Figs. 5, 6 y 7).

En torno a este año de 1877, Ricardo Larios y Tashara debió construir el Cortijo de la Cruz en Churriana, cuyo jardín estaba adornado también con bustos de figuras clásicas de terracota, cuatro de los cuales se han conservado hasta nuestros días. Estaban policromados, aunque gran parte se ha perdido. Uno corresponde a un emperador romano con corona de laurel, coraza con máscara de león en el hombro y lacerna (Fig. 8). Dos de las terracotas representan a mujeres romanas con rasgos faciales diferentes, pero adornadas de la misma manera: corona, larga melena recogida con un medallón sobre la frente, y collar terminado en un colgante redondo (Figs. 9 y 10). La cuarta es otra mujer, perteneciente a la alta sociedad romana, con pendientes, cabello adornado con diversas joyas, recogido con un velo, y vestido sujeto por una cadena (Fig. 11). Las esculturas parecen retratos, pero no es posible su identificación. Están representadas de frente. Las tres mujeres giran la cabeza hacia la izquierda, mientras que el hombre lo hace a su derecha.

No cabe duda de la relación entre las terracotas de Alameda de 1862, las de la Aduana de 1877, y las del jardín del Cortijo de la Cruz. En el Generalife se colocaron tres bustos clásicos de terracota con motivo de la visita de Isabel II a Granada en 1862. Y el Álbum Antonés de la fábrica Can Barella de L’Hospitalet de Llobregat, fechado en 1863, presenta unos bustos de terracota muy parecidos. Todo ello nos indica que este tipo de esculturas utilizadas en la decoración de jardines y edificios fue frecuente en el siglo XIX. Algunos de los bustos de la Aduana son casi idénticos a los bustos conservados del Cortijo de la Cruz. Los bustos colocados en la terraza superior del patio de la Aduana en 1877 fueron realizados por el escultor local Luis Sánchez Caballero (Morgado, 2016: Diario Sur de Málaga), al que le pagaron por este trabajo 1.400 pesetas (Gutiérrez de Pablo, 2002: 172). Gutiérrez de Pablo afirma que representan a emperadores, matronas y guerreros romanos. Es posible que este mismo escultor, Luis Sánchez Caballero, del que se conocen pocos datos, sea también el autor de los bustos del Cortijo de la Cruz.

Referencias

  • Fernández Barrios, Cristina (2010) ‘Los testamentos de Carlos Larios. Empresario, Primer Marqués de Guadiaro’. Isla de Arriarán, Asociación Cultural Isla de Arriarán, Málaga, XXXV (s/n) pp. 47-67.
  • Franquelo, Ramón (1862) La reina en Málaga. Descripción de los arcos de triunfo, monumentos, adornos y vistas mas notables, que ha habido en Málaga y en el límite de su provincia, durante la estancia en ellas de S.M. la Reina Doña Isabel II y su real familia en octubre de 1862. Imp. del Correo de Andalucía. Edición facsímil facsímil en Málaga con introducción de Rosario Camacho Martínez. Secretariado de Publicaciones de la Universidad de Málaga, 1991, Málaga.
  • Gutiérrez de Pablo, Carlos (2002) El Palacio de la Aduana de Málaga: construcción y reformas posteriores. Tesis Doctoral. Universidad de Sevilla. Escuela de Arquitectura, Málaga.
  • Jerez Perchet, Augusto; Muñoz Cerissola, Nicolás (1877) Crónica de la visita de S.M. el rey D. Alfonso XII a la ciudad de Málaga en marzo de 1877. Exma. Diputación Provincial y Excmo. Ayuntamiento de Málaga, Málaga.
  • Jiménez Blanco, José Ignacio (2005) ‘Los Larios y la Industria Corchera. Un caso de industrialización fallida en el Campo de Gibraltar’. Revista de Historia Industrial, Universitat de Barcelona. Departament d'Història i Institucions Econòmiques, Barcelona, año XIV (27) pp. 49-88.
  • Jordán de Urríes y de la Colina, Javier (2009) La Real Casa del Labrador de Aranjuez. Patrimonio Nacional, Madrid.
  • Morgado, Fernando (2016) ‘Un nuevo capítulo para el edificio de La Aduana’. Diario SUR, Vocento, Málaga, s/v (12 de diciembre) s/n.
  • Regueira Ramos, José (1997) ‘Los Larios en el Campo de Gibraltar’. Almoraima. Revista de Estudios Campogibraltareños, Instituto de Estudios Campogibraltareños, Algeciras, s/v (17) pp. 265-280.

Notas

  1. Archivo de Protocolos de San Roque. Pr. 107, fol. 657-668.
  2. El autor se ha puesto en contacto con las Hermanitas de los Pobres de Málaga para conocer datos concretos sobre el enterramiento de Ricardo Larios y Tashara, pero no ha sido posible, dado que se trata de una cripta cerrada.
  3. Quiero agradecer a Alfredo Taján, Director de la Casa Gerald Brenan de Churriana, la ayuda prestada para la redacción de este artículo.
  4. Archivo Histórico Municipal de Málaga. Copia simple de la escritura de compraventa otorgada por el Excmo. Sr. D. José Aurelio Larios y Larios, marqués de Larios, a favor de la Excma. Diputación de esta provincia y el Excmo. Ayuntamiento de esta capital. 30 de junio de 1925.
  5. Quiero darle las gracias a Juana Becerra del IFAPA de Churriana por los datos facilitados para la redacción de este artículo.

Cita

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Morales Folguera, J. (2022) Málaga. Churriana. Cortijo de la Cruz. Historia del jardín. http://historiadeljardin.hdplus.es/malaga-churriana-cortijo-de-la-cruz/

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Morales Folguera, José Miguel. «Málaga. Churriana. Cortijo de la Cruz». Historia del jardín, Departamento de Historia del Arte, 08 2022, http://historiadeljardin.hdplus.es/malaga-churriana-cortijo-de-la-cruz/

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Morales Folguera, J. (2022) ‘Málaga. Churriana. Cortijo de la Cruz’, Historia del jardín. Disponible: http://historiadeljardin.hdplus.es/malaga-churriana-cortijo-de-la-cruz/

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MORALES FOLGUERA, J, 2022. Málaga. Churriana. Cortijo de la Cruz [en línea], disponible: http://historiadeljardin.hdplus.es/malaga-churriana-cortijo-de-la-cruz/

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Morales Folguera, José Miguel. «Málaga. Churriana. Cortijo de la Cruz». Historia del jardín, 08 2022. http://historiadeljardin.hdplus.es/malaga-churriana-cortijo-de-la-cruz/

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Morales Folguera, José Miguel. “Málaga. Churriana. Cortijo de la Cruz”. Historia del jardín (08 2022). http://historiadeljardin.hdplus.es/malaga-churriana-cortijo-de-la-cruz/

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